
Empezamos la Semana Santa, La Semana Mayor, como suelen decir en algunos países y con ello damos paso a un tiempo de reflexión. Donde nos vemos, si no en la necesidad, sí en la obligación de contemplar, aun sea por un momento, la magnanimidad de Cristo.
Tendremos una semana completa de observaciones religiosas en todas partes. En la radio y televisión encontremos programas alusivos a este tiempo, los comerciales se inclinarán, si bien a recordar que es un tiempo para meditar, para refugiarse a la sombra de cristo, también para inducir a la prudencia. Para advertir a los miles y miles de personas que se desplazan a otros lugares, por largas carreteras, en busca de la tranquilidad y el silencio de los campos, la frescura de la playa, a compartir con familiares y amigos cercanos. También a aquellos que van a conmemorar, no precisamente la Pasión de Cristo, si no, los excesos de fiestas mundanas en que han convertido la Pascua los menos respetuosos.
Encontraremos en los programas de televisión reseñas, historias religiosas, musicales y sobre todo, películas de todas las épocas del cine, con temas diversos de la Biblia, en especial La Pasión de Cristo. Adoro ver a Moisés, aunque ya no entiendo nada de lo que dicen por lo vieja que es, la historia de José, etc. Pero en fin no hablaré hoy de esas viejas películas, serán para otra entrada. Hoy les dejaré una breve reseña de un libro muy hermoso: Quo Vadis? de Henryk Sienkiewicz.
Esta es una novela histórica ambientada en la época del emperador romano Nerón. Donde se narran las vicisitudes de Ligia y Marco Vinicio y muchos otros personajes, especialmente cristianos. También se hace una intensa radiografía a la locura de Nerón, representado de un modo grotescamente loco. Marcos se enamora de Ligia, quien resulta ser la hija de un rey bárbaro de Licia y es esclava de Roma, educada en un hogar cristiano. Marco apela a su poder de patricio y la pide ante Nerón y entonces empieza la persecución a la muchacha, quien es acompañada por Ursu, su fiel servidor que es muy fuerte y dice que en sus manos se quiebra el hierro. Luego sucede que, debido a diversos acontecimientos, Marco Vinicio reconoce a Cristo como su señor y se bautiza en la religión cristiana, bautizado por el mismo Apóstol (¿Pedro o Pablo?).
Nerón quema a Roma, para cantar ante un hecho tan espectacular su canto, como lo hizo Príamo en Troya. Luego ofrece un espectáculo en las arenas, donde los cristianos son los actores devorados por fieras, quemados en antorchas humanas, entre otras crueldades más. Ligia es salvada por el fiel Urso de una muerte inminente en las gradas y Nerón se ve en la obligación de perdonarle la vida.
Además de la hermosa historia de amor entre un patricio romano y una cristina, también se asiste a la transformación radical de dos personajes: La transformación del mismo patricio, Marco Vinicio, enamorado de Ligia y la del malvado Quilón Quiloide. La de éste último la considero la máxima transformación, puesto que este hombre, después de haber traicionado y entregado a los cristianos a Nerón, para hacer con ellos el horrendo espectáculo que ofreció al pueblo, se arrepiente y es crucificado junto a los mismos cristianos que había traicionado.
Algunos de los temas de más relevancia en esta historia, son el amor al prójimo y el perdón, que componen la maquinaria infinita que da sentido al cristianismo y a la vida misma. Devolver bien por mal y sobre todo, perdonar.
Esta novela fue escrita entre los años 1895 y 1896 y entregada en episodios, como se acostumbraba en la época, a travéz del periódico Gazeta Polska y fue llevada al cine, entre 1912 y 2001 en cinco ocasiones.

Henryk Sienkiewicz, novelista polaco nacido en Wola Okrzejska, (1846-1916) Su gran popularidad se debió a la publicación de su trilogía sobre la lucha polaca frente a las invasiones rusas del siglo XVII: A sangre y fuego (1884), La inundación (1886), y Pan Michael (1888). Su obra más traducida sea Quo Vadis? (1896). Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1905.