
Ya se acerca el día de las madres. Por aquí se celebra el último domingo de mayo y para la ocasión, ya que últimamente estoy escasa de tiempo, les voy a dejar este breve poema escrito hace tanto tiempo. Creo que tenía unos 16 años. Se van a encontrar con algunas faltas, pero quise colgarlo tal cual lo encontré en mi viejo cuaderno...
Madrecita, ¿Por qué las estrellas brillan de noche?
Siempre las veo brillar en las noches oscuras
y no se ven tantas en las noches de luna.
¿Por qué, madrecita, por qué están tan altas
sin son tan pequeñitas?
Si es verdad como se decía
que todo el mundo tiene una estrella
yo subiré al cielo a coger la mía.
Madrecita, ¿Es verdad que cuando el Niño Jesús nacía
una estrella muy grande se veía?
Yo quisiera saber, madre mía,
Por qué las estrellas no se pueden ver de día
¿Es que acaso duermen o se pierden en la lejanía?
…Me gustaría ver una estrella dormir…
se verán lindas, tan lindas como te ves tú madre mía.
Madrecita, te pregunto de nuevo:
¿Por qué brillan las estrellas y brillan los luceros?
Será que Jesús las hizo alumbrar el cielo
Para que sepas que en el mundo
eres lo que yo mas quiero.
1987