miércoles, 1 de diciembre de 2010

A UN LADO DEL TIEMPO

Tú, al otro lado del tiempo, vestido con cenizas de olvido. De este lado yo, llena de frío, donde se acaban las ilusiones y se pliega la esperanza sin motivos.

De aquel lado tú, encallado en puerto de falacia interminable. De este lado yo, esperando a que la vida me rescate y me traiga en un momento a tus brazos, para lavar las cicatrices de guerra que te cubren, limpiar el sudor de tu cansancio, borrar con mis besos las huellas del sol que quemó tu rostro, retorcer tus suspiros desilusionados, para darle ritmo de música salvaje.

Me atrevo a reclamar el aliento de vida, para curar las fisuras que te deforman y cambiar las tonalidades del invierno que manchó tu camisa por un verano de pasión.

Intentaré reconstruir a mi antojo los años que perdimos en el desierto, uno del otro tan distante, ausentes del mundo en que vivimos.

Pero... ¡Ah! Esta vida que no vivimos, este tiempo roto y malgastado en aventuras pasajeras. En trivialidades... en momentos de placer y juventud que se diluyen con los años...

Giro y me detengo de este lado de la vida al tic-tac de mi reloj... y compruebo, con dolor, que las velas del viejo velero de mis sueños, están tan cansadas como yo. Están gastadas. Perdidas en un segmento remoto, donde el horizonte se nos pierde en los cimientos de la noche, cubriendo de silencio estival nuestros caminos desiguales, nuestros días quejumbrosos de prohibidos atardeceres.

Encuentro tus ojos a través de otras dimensiones y busco final a la distancia involuntaria. A esta distancia brutal a través de la cual te amé. Esa distancia impalpable en la que me amaste sin medir periodos ni espacios, esa distancia que no debilitó nuestros sentimientos inquebrantables y que nos mantendrá separados... tú, en el ártico frío de tu estatura, y yo... en el antártico imaginario de mi senectud, hasta el día en que se rompa la barrera de los años que nos distancia, devolviéndonos a nuestra edad.

Por Ingrid Gómez Natera
Agosto 2003

                                                                                                                                                         Imagen de Internet



20 comentarios:

  1. no!... el amor cómo marca!!!
    me duele mucho tu escrito.
    ¿por qué dejamos pasar los momentos?
    ...............

    ResponderEliminar
  2. ¡Ah¡..., Reltih, la nostalgia es un sentir terrible, no podría decir si bueno o malo... Pero si pudiésemos en la vida almacenar esos momentos que atesoramos y luego sacarlos de allí para volverlos a disfrutar cuantas veces queramos... ¡Cuán felices seriamos¡... el amor es ciertamente hermoso pero aveces se antoja doloroso...

    ResponderEliminar
  3. ¡Me ha encantado! Esa Ingrid Gómez es una "montla" esclibiendo ;-)

    ResponderEliminar
  4. Hola...
    Yo tengo un amigo muy sabio que siempre dice que el amor duele, pero mucho si es de verdad.

    Besicos

    ResponderEliminar
  5. Muy bonita e intima este texto, ojalá se pudiera volver el tiempo y colocarnos justo, antes de esa condición que destruyó nuestras vidas,

    ResponderEliminar
  6. Mis saludos afectuosos, estimada compatriota:
    Es éste un escrito precioso e íntimo, aunque un poquito nostálgico; realmente me encantó.
    Abrazos fuerte, para ti, Vicsabelle.

    ResponderEliminar
  7. Hola amiga, gracias por tus palabras y tu visita a mi espacio
    Me encanta tu blog, escribes muy lindo, y los sentimiento brotan a flor de piel.
    Gracias por venir y por unirte a mi lista de amigos, espero verte de nuevo.
    Te dejo un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Precioso texto. Tiene mucha fuerza la prosa poetica de Ingrid.
    Saludos, Vicsabelle.

    ResponderEliminar
  9. ¡Hola! muchas gracias por enseñarme el camino a tu ventana, me llenó de nostalgia tu escrito, porque hay amores que se quedan y crecen con el tiempo, aprendí que es mejor dejarlos quedar en el recuerdo hoy nada sería igual...
    Un saludo afectuoso y te seguiré leyendo son palabras que llegan al corazón.

    ResponderEliminar
  10. Oye, oye, me encanta ese ánimo lírico o poético que hay en su prosa. Me recuerda un tanto la prosa de Juan Ramón Jiménez, aunque en temática distinta. Ya me inscribí como seguidor de su blog, si acaso usted viene al mío, me gustaría que también lo hiciera en el mío para quedar enlazados. ¿Sabe? Es usted la primera persona dominicana con la que me contacto por medio de mi blog. Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Glacias Neibi!!!... Ingrid está contenta de chaber que te gusta su plosa!!!

    Un gran abrazo

    ResponderEliminar
  12. Gracias, María, por pasar y unirte a mi blog. Todo depende de la calidad y las circunstacias que rodean a ese amor...

    ResponderEliminar
  13. El Drac, si en verdad tuviésemos esa alternativa, ya no tendríamos sufrimiento o simplemente siempre seríamos felices.

    Alguien me comentó en un blog que podemos vivir nuevamente... en cien millones de años!!!! Ja, Pero en cien millones de años seremos otra cosa y no nosotros mismos...

    ResponderEliminar
  14. Rodolfo, me alegro que te encantara mi "pensamiento disperso"... Admito que está lleno de nostalgia. Pero... bueno... nace de un momento de nostalagia!! De el arranque que se siente al ver los años pasar tan de prisa y llevarse tantas cosas...

    Un abrazo de dominicanos mi estimado compatriota

    ResponderEliminar
  15. Me halagan tus palabras, Parisina. Te doy la bienvenida a mi casita en la espero pases una cálida estadía...

    ResponderEliminar
  16. Mistral, es un grato placer tenerte por mi casita.

    ResponderEliminar
  17. Lola, esa Ingrid que quiere quitar el lugar, ja, ja, ja...
    Besos

    ResponderEliminar
  18. Alondra,creo que la parte mas hermosa del ser humano es que tiene alma y por ende sentimientos. Sentimos, amamos, recordamos. Esos recuerdos, que pasan a ser las vivencias que nos acompañarán hasta el final de nuestros dias.
    Gracias por vernir y abrir la puerta

    ResponderEliminar
  19. Hola William, es un gran honor tenerlor por mi casa y permanentemente.

    Me halaga el aprecio que muestra por mi prosa. Comprarla con la de Juan Ramón Jiménez, es exagerado... pero me ilusiona!!! Tambien me halaga el mérito de ser la primera persona dominicana con la que se contacta por medio de su blog.

    Le reitero la bienvenida a mi casita, en la que espero pase una grata estadía.

    ResponderEliminar